Puede que a priori el proceso de cocción de la pasta pueda parecer una obviedad: cazuela en el fuego, agua hirviendo y a continuación echamos la pasta. Sin embargo, para conseguir la pasta perfecta tenemos que ir un paso más allá de la cocción básica y prestar atención a ciertos aspectos que seguramente no hayamos considerado importantes hasta ahora.

¿Hay que añadir aceite a la pasta para que no se pegue? ¿En qué momento de la cocción debemos incorporar la sal? ¿Cuál es la cantidad correcta de agua en la que debemos cocer nuestra pasta?

Como locos amantes de la pasta que somos, hemos elaborado la siguiente guía en la que os contamos paso a paso cómo cocer bien la pasta para que su textura sea inigualable y conseguir ese punto al dente que diferencia una pasta normal de una pasta sublime.

¿Cómo cocer pasta? ¿Cómo cocinar pasta?

Como veréis, los pasos que detallaremos a continuación no entrañan complicación alguna y os aseguramos que si los seguís correctamente, rápidamente notaréis el cambio en el sabor de vuestra pasta. Por eso, si vosotros también sois unos apasionados de este producto y disfrutáis de él a cada bocado, os invitamos a seguir nuestro ritual para cocer la pasta correctamente.

    1. ¿Cuánta cantidad de agua?

      La proporción entre el agua y la pasta debe ser el primer punto en el que nos debemos fijar para conseguir que nuestra pasta sea de 10.

      A lo largo de la cocción la pasta pierde almidón, esto provoca que si no hemos echado una cantidad de agua suficiente, la pasta pueda pegarse entre sí y también en la propia cazuela, pues no estaría bien hidratada. ¡Ojo! Esto también tiene consecuencias en su sabor, ya que estaría muy seca y podría quedase demasiado apelmazada.

      Os recomendamos pesar la pasta que queráis cocer y multiplicar su peso por 10 para saber la cantidad de agua que debéis incorporar. Por ejemplo, por 100 gramos de pasta tendremos que utilizar 1L de agua. Nuestro consejo: ante la duda, que el agua siempre sea abundante.

    2. ¿Cuánta pasta por persona?

      Este consejo está relacionado con el punto anterior. Es importante no pasarnos con la cantidad de pasta, pues no podemos olvidarnos que aumenta su tamaño durante la cocción y puede que si nos excedemos con las cantidades, la olla se desborde.

      Para calcular correctamente cuánta pasar debemos hervir por persona, lo podemos hacer de muhas maneras. Nosotros os recomendamos dos en particular:

      • Pasta corta: utilizaremos como medidor el plato que vayamos a utilizar para servir la pasta y lo llenaremos con la cantidad que pensemos que vamos a comer. Pues bien, cuando esta cantidad de pasta esté cocida, se utilizará para servir dos raciones. 1 plato = 2 raciones

       

      • Pata larga: podremos ayudarnos con un utensilio que tenemos habitualmente en nuestra cocina: el cucharón escurre pasta. Si os fijáis, este cucharón tiene un agujero en la mitad que podremos utilizar para medir por él una ración de espaguetis o tallarines, por ejemplo.

       

    3. ¿Cuánto tiempo debemos cocer la pasta?

      Esto dependerá, en gran medida, del tipo de pasta que vayamos a utilizar. Es conveniente que leamos el envase para ver cuántos minutos de cocción recomienda la marca productora. No obstante, podemos establecer unas reglas generales: alrededor de 10 minutos para pasta comprada en paquete y no más de 5 minutos si se trata de pasta fresca.

    4. ¿Cuándo añadir la sal?

      Aquí tenemos otro punto clave. Mucha gente añade la sal tras haber echado previamente la pasta, ¿es este vuestro caso?

      Nosotros os recomendamos añadir la sal justo cuando el agua comience a hervir y antes de incorporar la pasta. Nunca añadáis la sal antes de que el agua hierva, esto retrasaría su punto de ebullición (el agua salada tarda más en cocer), lo que provocará que tardemos más en probar nuestra deliciosa pasta.

      Si te preguntas cuánta cantidad de sal es la correcta, será suficiente con añadir alrededor de 1-1,5 gramos por litro de agua.

    5. Con la pasta en la cazuela

      Cuando echemos la pasta, el agua  dejará de hervir, pero debemos esperar a que la temperatura vuelta a subir para que no se corte el proceso de ebullición. Es importante saber que para moverla y que no se pegue debemos utilizar un utensilio de madera, no metálico. También os aconsejamos que se cocine a una temperatura alta, pero prestando atención a que el agua no rebose.

    6. ¿Cómo escurrir la pasta?

      Cuando notemos que la pasta ya está lista, debemos apartarla del fuego y utilizar un escurridor para librarla del agua. La echaremos al escurridor y la moveremos en él hasta que el agua se haya filtrado.

      – Si hemos preparado un plato de pasta caliente, es mejor que no la pasemos por agua fría. En estos casos, deberemos incorporar la pasta aún caliente a la salsa que hayamos preparado para que los sabores de integren y a continuación serviremos. Será suficiente con 3 minutos. No debemos exponer mucho la pasta en el fuego de nuevo, por eso nuestra labor simplemente será mezclar la salsa con la pasta. También os aconsejamos reservar un poco de agua de la cocción por si la salsa os ha quedado demasiado espesa y la queréis hacer más líquida.

      – Si hemos preparado una ensalada de pasta, sí que será bueno que la pasemos por agua para que se refresque y que no se quede apelmazada.

    7. ¿Cocer pasta con aceite?

      Aquí cada maestrillo tiene su librillo, y nosotros os podemos decir que hemos oído recomendaciones de todo tipo en relación al aceite.

      Los que añaden aceite a la pasta, lo justifican para evitar que se pegue. No obstante, tenemos que decir que según la tradición italiana, a la cocción de la pasta no hay que añadirle aceite, bastará con seguir los puntos que os hemos comentado anteriormente para conseguir que nuestra pasta no se pague ni apelmace.

¿Cómo conservar pasta cocida?

Si queremos que nuestra pasta esté perfecta para consumir uno o dos días después de su cocción, la deberemos conservar de la siguiente manera:

Al escurrir la pasta la refrescaremos con agua fría (como hemos comentado en el caso de que estemos preparando una ensalada), la echaremos en un plato y añadiremos una pizca de aceite para que al moverse, toda la pasta se quede impregnada. A continuación, la guardaremos en el frigorífico. Como decimos, la pasta se podrá conservar en perfectas condiciones durante dos días posteriores a su cocción.

Esperamos que estos consejos os sirvan en vuestro próximo plato de pasta. Seguro que os encantará esa textura al dente que tanto buscamos.

¡Bon appetit!